Un territorio más preparado se construye antes de la emergencia.
A través del trabajo colectivo y sostenido, CuencaVerde, sus asociados, aliados y comunidades fortalecen la capacidad natural y social del territorio frente a periodos de menor disponibilidad de agua.
El Niño vuelve a evidenciar la relación entre clima, agua, ecosistemas y territorio.
En Colombia, el fenómeno de El Niño suele estar asociado con menores precipitaciones, temperaturas más altas y periodos secos más prolongados. No significa que deje de llover por completo: las lluvias pueden presentarse en menor cantidad o distribuirse de manera diferente a lo habitual.
Esto puede reducir la humedad de los suelos y los caudales, aumentando la presión sobre embalses, ecosistemas, comunidades y actividades productivas.
Resultados que fortalecen la regulación natural del agua
La conservación, restauración y protección de ecosistemas funcionan como infraestructura natural durante las épocas secas.
con acciones de conservación y restauración; cerca de 68 km², un área similar a 9.500 canchas de fútbol.
de infiltración favorecida de manera estimada: cerca de 40.800 piscinas olímpicas.
sembrados en restauración activa, generando más de 1.000.000 m² de sombra.
protegidos para fortalecer la seguridad hídrica de las cuencas abastecedoras.
Un corredor verde que, puesto en línea, alcanzaría cerca de 900 km.
Los árboles ayudan a infiltrar y purificar agua, proteger el suelo, capturar carbono, reducir la temperatura local y fortalecer la conectividad entre ecosistemas.
Más de mil nacimientos de agua protegidos.
Cada nacimiento conservado contribuye a proteger el origen del agua que posteriormente llega a hogares, empresas y municipios.
650 acuerdos voluntarios de conservación.
Equivalen a más de un acuerdo firmado cada semana durante los últimos 13 años y reflejan una construcción colectiva con las comunidades que habitan y cuidan el territorio.
La adaptación también se construye con quienes conocen, habitan y protegen el territorio.
Información para orientar decisiones y fortalecer la gestión de las cuencas.
La red de monitoreo permite observar la relación entre coberturas boscosas, conservación de los ecosistemas y condiciones del agua. La gobernanza hídrica requiere diálogo permanente, conocimiento compartido y coordinación entre actores.
“La preparación frente a El Niño no comienza cuando aparece la emergencia. Se construye con anticipación, continuidad y cooperación.”
Los recursos y capacidades aportados por los asociados se han convertido en infraestructura verde, conocimiento técnico, monitoreo, alianzas territoriales y acciones de adaptación.
Hoy, más que nunca, necesitamos mantener y ampliar este compromiso.


